Es una situación dolorosa y frecuente: llega el fin de semana y el hijo se niega a irse con el otro progenitor. ¿Hay que obligarle? ¿Qué pasa si no va?
La obligación del progenitor custodio
El progenitor con quien vive el menor debe facilitar y promover la relación con el otro. No basta con decir «no quiere ir»: hay que animarle y no poner obstáculos. Si no se cumple el régimen, puede considerarse un incumplimiento del régimen de visitas.
Entender las causas
- Adaptación normal tras la separación.
- Conflictos puntuales con el otro progenitor o su nueva pareja.
- Actividades o amigos que el adolescente no quiere perder.
- Situaciones de riesgo real, que deben tomarse en serio.
Qué hacer
- Hablar con el hijo y con el otro progenitor para entender el motivo.
- Buscar ayuda profesional (psicólogo, mediación) si la negativa persiste.
- Si hay un riesgo real, comunicarlo al juzgado y pedir medidas.
- Si la negativa es firme y el hijo es mayor, valorar una adaptación del régimen de visitas mediante modificación de medidas.
Lea también a qué edad puede un hijo elegir con quién vivir.
Preguntas frecuentes
¿Me pueden sancionar si mi hijo no quiere ir?
Si el juez considera que usted no facilita la relación, sí puede haber consecuencias. Por eso es importante documentar sus esfuerzos.
¿Puede el juez obligar a un adolescente?
El juez valora su opinión; con adolescentes, lo habitual es adaptar el régimen a su realidad.
¿Sirve el Punto de Encuentro Familiar?
Puede ayudar a restablecer la relación. Vea Punto de Encuentro Familiar.
Guía elaborada por el equipo de Lepek Abogados, despacho especializado en derecho de familia en Madrid. Tiene carácter informativo y no sustituye al asesoramiento sobre su caso concreto.
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